El afilado de cuchillas y troqueles no es solo “volver a sacar filo”. Un servicio bien ejecutado restaura geometría, planitud y tolerancias para que el corte vuelva a ser estable, con menor rebaba, menos esfuerzo de máquina y mejor acabado.
Para un afilado correcto, estas variables deben quedar claras.
A continuación se explica el proceso y cómo elegir proveedor con criterios técnicos.
Es un proceso de rectificado y ajuste para recuperar el desempeño de corte. Dependiendo de la pieza, puede incluir: planificado, rectificado del bisel, micro-bisel, pulido y verificación dimensional. En troqueles, el objetivo es mantener claros de corte y alineación entre componentes.
El afilado industrial es un proceso metódico. Un servicio confiable cuida geometría y evita sobrecalentamiento, microfracturas o pérdida de paralelismo que después se traduce en scrap.
Para evitar cotizaciones ambiguas, define el alcance del servicio y el estándar de salida. Esto te permite comparar proveedores y asegurar que el herramental regrese “listo para producir”.
Cuando el afilado se programa por ciclos y se registra desgaste, el corte se mantiene estable y el costo por pieza baja. En cambio, esperar a que “ya no corte” suele disparar scrap y dañar otros componentes.
Preguntas frecuentes antes de contratar el servicio.